GENERAL ALVEAR MENDOZA General Alvear está situado al sureste de la provincia y rodeado por tres ríos que lo convierten en la mesopotamia cuyana. Tiene una superficie de 14.500 kilómetros cuadrados y está limitado en el norte por el río Diamante, que lo separa del departamento de San Rafael; al este por el río Salado; al sur, el paralelo 36 marca la frontera con La Pampa, y al oeste su límite es el río Atuel. El Atuel permite irrigar 45.000 hectáreas de tierra y producir tomates, pimientos, duraznos, peras, ciruelas, damascos y uvas, entre otros frutos. Sus viñedos y bodegas dan vinos reconocidos por su alta calidad en el país y el mundo. Los establecimientos de secado y empaque de fruta fresca tienen gran aceptación en el mercado interno y en el exterior. Una característica que distingue a Alvear es su condición de enlace fundamental del corredor bioceánico, al conectar el puerto de Buenos Aires con el de Concepción, de Chile. En el kilómetro cero de la ciudad cabecera departamental concluye la ruta nacional 188 y se inicia la proyectada ruta provincial 184, que une a General Alvear con Malargüe. Mediante la ruta nacional 40 en Malargüe, se conecta con el paso Pehuenche, el cual resulta muy beneficioso para el Mercosur y potencialmente muy importante para el desarrollo turístico de la región. A General Alvear, su pueblo lo denomina "abrazo de caminos", ya que además en el kilómetro cero convergen diversas rutas. Su importancia como zona de producción ganadera más relevante de la provincia se manifiesta en la Fiesta Nacional de la Ganadería de Zonas Aridas, a la que acuden alrededor de 90.000 personas de toda la región durante cinco días en el mes de mayo. Tras un pasado de malones y fortines, algunos de los cuales se conservan hasta hoy y pueden ser visitados, a fines del siglo XIX comenzó el poblamiento de los campos con los primeros ganaderos. Hacia 1900 se inició la colonización agrícola impulsada por descendientes y familiares del héroe de Ituzaingó, don Carlos María de Alvear. Llegaron para aprovechar las aguas del Atuel y transformar el desierto en un oasis: franceses, españoles, italianos, ucranianos, árabes, ingleses, alemanes y de otras nacionalidades, que con nuestros criollos dieron origen a una afortunada mezcla étnica. Vigilada por el cerro Nevado, se extiende al oeste en terrenos colindantes entre San Rafael y Malargüe. La llanura alvearense ofrece al turista innumerables oportunidades para disfrutar de la naturaleza, con bosques de algarrobos y chañares, con 100 kilómetros de playas arenosas y las cristalinas aguas del Atuel, con la posibilidad del contacto con la fauna y la flora autóctona, ideal para safaris fotográficos o para la aventura de la caza del jabalí. También se pueden realizar cabalgatas y caminatas entre viñedos y frutales o por el campo virgen. Y visitar bodegas, establecimientos de empaque y de producción agrícola. General Alvear ofrece además el verde de los sauces y alamedas en primavera y verano, y recorridas a caballo por el camino de Bairoleto (el famoso bandido pampeano que murió en Alvear en la década del 40), hasta llegar a su rancho en Carmensa. Las fiestas que se llevan a cabo en este departamento son: Fiesta Nacional de la Ganadería de Zonas Aridas, y Exposición de Terneros Mendocinos a la que suelen concurrir alrededor de 90.000 personas cada año en el mes de mayo. |